domingo, 31 de enero de 2010

Tu Ausencia




Miro la luna,

Miro las estrellas

e intento contar cada una de ellas.

Siento la fría y suave brisa del anochecer acariciar mi cabello tal cual como lo hacías tu, ese maravilloso aroma que me entregaba el cielo oscuro esa noche me traía hermosos recuerdos de tu llegada y tu estadía en mi vida, tratando de secar mis lágrimas porque enseguida pensaba en tu partida y en el dolor que me había causado, no me percataba que estaba sola y nadie podía mirarme en ese momento. No habría razones para no dejar escapar mis sentimientos, aquellos que reflejaban mi soledad y mi rencor a tu ausencia.

Mi esencia se había perdido por completo estaba maravillada en como podía haberte amado tanto, pasé el trago amargo de tu adiós y aun así te sigo esperando. Recordaba que para poder dormir tranquila hacía resonar en mi mente esos trozos de voz que dejaste cada vez que te dirigías a mi y con esa dulzura tus palabras llegaban a lo mas profundo de mi dándome apoyo, alientos y ayudándome a seguir, así era todas las noches… mencionaba tu nombre hasta hacerlo inconscientemente, derramar varias lágrimas de desahogo y quedar profundamente dormida como tantas veces lo hice en tus brazos.

Al despertar merodeaban en mi mente los sueños de esa noche con volver a verte y sentir tu cálida presencia de nuevo y solo en eso pensaba mientras transcurría mi vacío día. Sintiendo que eras completamente necesario en mi a pesar de que todo a mi alrededor continuaba perfectamente normal. Todo seguía igual, lloraba en mis adentros extrañándote cada día más, pero dándome valentía a mi misma con esperanzas de volver a verte y conformarme con cada noche escuchar tu voz, ver tus fotos y soñar contigo.

Tenia que seguir, me parecía absurdamente injusto defraudarte, pues siempre quisiste verme triunfar y no creo que hayas cambiado de parecer, soy fuerte y se que algún día superaré este inmenso vacío que me atrapa. Porque aunque todo luzca bien no siempre me siento así, me hace falta un pedazo, un rayo de luz, una palabra, un botón, un paso, una compañía, un abrazo, un regaño sincero, resumiendo todo, me haces falta tu pero ya te fuiste y supongo que debo aprender a vivir con eso y llevarlo oculto pues sin darme cuenta, lastimaba a los que tenía cerca de mi. La actitud que tomaba en ese entonces era nada común, me sentía completamente perdida, sin rumbo, totalmente ida a buscar mis sentimientos que muy lastimados ya estaban.

No estaba dispuesta a hacerle daño a nadie, ni mucho menos seguirme haciendo daño a mí por algo en que nadie tuvo culpa y en que ya nada puedo hacer. Solo espero volver a verte algún día pues todas mis ganas de vivir están impresas en ello.


Encuentro...


Nuestros sentidos cercanos se negaban a tomar distancia
La inmensa pasión que nos agobiaba la respiración nos cortaba
Todo esto aunado al tiempo de ausencia del amor
Prosperaba el deseo conforme a los dulces besos que me entregaba
En ese momento conocí la perfección del mundo
Pues nunca antes vi. un escenario tan hermoso como aquel encuentro
Dos cuerpos siendo uno
Unidos completamente uno siendo el recinto del otro
Bebiendo de la esencia que ambos propiciábamos
Nos encontrábamos en un frenesí de amor
Un elixir donde solo nuestras almas podían encontrar lugar.

No había motivos ni deseos de desistir de aquella lucha placentera
Pues todo aquello solo felicidad nos causaba
Y no teníamos medios para convencernos a nosotros mismos de parar con aquella fructuosa sensación.

Mi miedo a que aquel momento terminase eran casi tan grande como mi amor hacia el.
Al fin había conseguido al amor de mi vida y pronto nuestro encuentro acabaría.
Por esto, no dejaba de mirar sus ojos ni de suavemente morder sus labios, para así, llenarme de su esencia para mantener su hermoso recuerdo hasta la próxima entrega de amor.

Era impresionante sentir su tersa y delicada piel posarse sobre mi
Haciéndome sentir que yo era todo para el en ese momento
Sintiéndome completamente especial para la persona que me hacia feliz
Por que a pesar de los obstáculos que habíamos logrado vencer
Nuestro amor continuaba vivo
Y aun mejor, crecía con el tiempo
Sin intenciones de extinguirse.

Al momento de despedirnos besó mi frente mostrando su amor y protección hacia mí.
Descanse en su pecho por algunos minutos dejándome cubrir entre sus brazos sintiendo que su corazón latía cada vez con mas fuerza y rapidez al estar cerca de mi.
Sentí aquella paz tan profunda que solo el puede otorgarme y así tuvimos que separarnos hasta esperar una próxima ocasión.

Compañía Vacía


Mirando de un lado a otro entre tantas confusiones
intenté buscar una solución viable
ya nada me impulsaba a continuar,
ya nada me hacía gracia
seguir el camino ya no era tan sencillo como cuando mi vida comenzaba y gozaba de fortaleza
cuando el mundo sólo era un bocado
las soluciones se conseguían mucho mas rápido.

Mi alma aguardaba lenta y pacientemente por encontrar esa paz tan deseada,
en ese momento indagué profundamente en mis pensamientos
tratando de conseguir algo que me ayudara
quizás una pista para terminar con esto o continuar como se debe.

Siempre he creido que no se puede estar con una persona que no te valora
pero cuando se está ciegamente enamorado las frustraciones son fuertes
y las habilidades pocas para escapar de aquel amor que te hace indefenso.

Así que tomé esa arma que no sacaba desde hace tiempo de un baúl lleno de polvo
como si fuese un recuerdo de hace muchos años
sólo que ahora, yo le daria vida a ese recuerdo presionando el gatillo.

Pensé por algunos momentos en lo que iba a hacer
llevarme conmigo a mi compañero de cuarto era algo inusual pero recordé aquellas viejas frases de los gansters "Si muero Vienes Conmigo...",
Ésta frase logró sacar en mi una sonrisa burlona y desgastada de la cual me averguenzo.

Mi psicosis era, incluso, tan grande que lograba verme en el espejo de mi vejez
enloquecer tan rápido no era algo que se viera con facilidad en cualquier lugar,
mirar mis ojeras debidamente marcadas como una anciana
me hacía sentir inservible, inutilizada...

Eso me daba una fuerte crisis de celos,
pues en ésta sociedad si no tienes gran físico pues tu intelecto es desechado
y soy de esas personas a las que no les agrada lo plástico...

Sólo dos balas tenía,
sólo dos boletos para salir de este convenio,
sólo dos oportunidades de pagar y cobrar lo hecho en tierra.
Pero no todo era tan fácil
mis manos temblaban como si ya no lo hubiese pensado fríamente
como si él no mereciera esto y yo si.

Entonces me armé de valor
miré fijamente aquel trozo de hierro debidamente armado y cargado,
le dije: sé que me llevarás al infierno pero entonces me iré con él aunque no quiera
coloqué el cañón en su frente y todo se volvió silencio para mi en aquel momento.

Oía gritos en mi mente pero eran mas que gritos, aullidos de intenso dolor
no me sentía culpable, pues había logrado mi cometido
no tenía de que arrepentirme, ya la mitad del trabajo estaba hecho...

Recordé que rezaba mi conciencia,
algo muy dentro de mi me decia que las cosas no iban nada bien
sentía presencias a mi alrededor
había perdido completa e irracionalmente la noción del tiempo
para asi alejarme completamente de la realidad.

Al mirar en aquel espejo que estaba delante de mi noté con máxima preocupación
que quién me veia con desesperada locura,
con sus ojos cargados de agua y de inmenso odio
era ese hermoso angel que de mi ser había nacido
su mirada expresaba temor de mis actos
de quién habría sido su guía por estos cortos 4 años
y quién le habría hablado del amor, la educación y la comprensión
sentí odio hacia mi misma...

Decidí acabar con todo de una vez
después de todo mi pequeña e inocente hija algún dia olvidaría lo ocurrido
y tenía una gran vida por delante para ser planeada y hecha a su gusto
tomé el arma, la presioné contra mis sienes logrando que el frío me invadiera
cerré aquella vista de un portazo y dí el ultimo disparo...

Pensé que iba al infierno, pero no fui
pude ir al cielo y tampoco estoy alla.
Mi alma, junto a la de mi infiel compañero vagan en protección de nuestra hija,
una chiquilla que aún sigue sin entender el repentino abandono de sus padres.

viernes, 29 de enero de 2010

Bebé


Ese día mi mente estaba completamente nublada, mis pensamientos aislados, el amor no estaba junto a la comprensión dentro de mi mente. No se que sucedía, pero estaba en un desván de dolores internos y externos, cuando aún mi espíritu luchaba por mantenerse de pie y mi cuerpo por mostrarse normal sentí tu ausencia, por un momento sentí un ligero alivio, pues, fue lo que elegí, pero por otro lado estaba atrapada entre mis propios perjuicios.


Dejarte ir no fue sencillo y quisiera que pudieras entenderlo, en mi posición no podía darte el amor que necesitabas aunque siempre te amé tuve que dejarte ir.

Pertenecías a mi, pero no podía tenerte conmigo, mi mundo no es un lugar muy saludable como para albergar a alguien como tú... tan puro, con tanto amor para dar, con tanta dulzura, tanta inocencia y yo inexperta en eso del querer...


Lamento haberte abandonado pero créeme que fue lo mejor.

Conseguirás algo mejor que yo.

Fantasía Cierta



Me sentía atrapada, no sé que era mas denso, si el aire que respiraba o el sentimiento que acompañaba su hermosa mano acariciando mi rostro. Sin pensar mucho en como iba a ser el desenlace de aquel capítulo, donde los protegonistas estaban completamente sumergidos en susurros...

En fantasías por fin hechas realidad... aquel amor que me arrastraba hacia un mundo incierto, algo desconocido pero atractivo, jamás experimentado pero con ganas de seguir viviéndolo.


Emociones vividas al pasar cada segundo, a pesar de que estábamos en el mismo lugar, haciendo los mismos movimientos de sus labios contra los míos, en cada minuto se respiraba un aire más profundo... más puro... más hermoso...


Me aguardaba allí aquella persona a quien esperé por tanto tiempo, aquel encuentro de miradas no fue nada usual, ni mucho menos había podido verlo en películas pues, pensé que este tipo de cosas no ocurrían. Quedarse plenamente sumido en la pupila de otra persona y sentir su aura mientras tu espíritu se eleva al poder de un sentido beso.


Al sentir las delicadas puntas de sus dedos rozar mi espalda comprendí la dulzura de sus movimientos y a su vez, dejándome inmóvil, atrapada entre sus brazos, indefensa ante aquel ataque de pasión y dejarme ver tras una transparente cortina de ansiedad.


Por un inmenso miedo abarcándome, por el hecho de que nada es eterno y quería seguir en aquel momento, no apartarme de su pecho jamás pues, allí, en su regazo, me sentía completamente protegida, anidada en sus pensamientos como para que tuviéramos vida inmortal y fuera para siempre, como si pudieramos detener el tiempo y asi, evitar todo el mal que nos rodea.


Pero es aún mas hermoso cuando se lucha por ello, cuando a partir de todas las adversidades él y yo hemos logrado conseguir nuestra paz después de tanto recorrer por caminos equivocados nos conseguimos el uno al otro teniendo miedo a volver a ser lastimados pero dando fe de que lo nuestro es verdadero, sin intenciones de dañar al otro porque lo que sentimos no va a cambiar...


La Función debe continuar...


Al llegar a ese punto no sabía donde estaba,
me imaginaba en un desierto frío habitado por mis pensamientos,
por vagos recuerdos que anidaban mi memoria.

Miré a mi alrededor y sólo veía sombras, era mi pasado,
por fin alejándose de mi, llevándose consigo mi sufrimiento,
ya todo había terminado.

Cuando se llega a sentir algo de ésta magnitud todo malo termina
o al menos se extingue por un tiempo,
es bastante bueno en mi situación mirar hacia otro lado y mirar otros colores,
ver cosas que me hagan sentir viva.

No siempre se puede estar luchando por imposibles,
siempre queremos alcanzar lo que está lejos,
sin darnos cuenta de que nuestra felicidad está mas cerca de los esperado.

Ya había perdido mis esperanzas
o al menos las pocas que quedaban ya,
sólo su voz o su presencia bastaban para hallar la paz que hace mucho no sentía,
quedando completamente en sus brazos, en su mirada,
sintiendo su suave respiración, olvidando todo el pasado,
porque al final,
ya es pasado y sólo me queda aprender de él por mucho que lastime.

Si bien es cierto que los recuerdos persiguen
no podemos cargar con ellos eternamente,
el rencor duele y pesa mas de lo que pensamos,
en cambio, el amor nos hace olvidar lo agrio.

En aquel momento, sentí necesidad de mirar mi reflejo,
porque me sentí valiente, me sentí llena de vida,
al saber que yo misma había tomado las riendas de mi vida y había dado un alto a los malos pensamientos que hace un tiempo en mí abundaban.

Mi alma había propinado un bello sentimiento sobre aquellos malos recuerdos,
recuerdos que me marchitaban por dentro y me convertían en una persona agria.

Sólo nosotros mismos tenemos la clave para ser felices,
nadie puede hacerlo por ti y sabes por qué?
Porque sólo tu sientes lo que vives y por lo que pasas día a día.
Muchos pueden saberlo, hasta entenderlo en algunos casos, pero solo tu cargas con ese dolor,
que lastima profundamente y te hiere cada vez que te atreves a recordar,
pero no podemos vivir aferrados a una realidad pasada, inexistente...

La vida continua, la función debe continuar...

Escape Mortal...


En aquel instante cuando sentía la respiración de la muerte justo en mis sienes pensé en comunicarle a mi corazón que mis intentos por continuar con mi vida habían fallado por completo, que ya no había motivos para seguir luchando y por tanto, mis fuerzas ya estaban extintas.

Miré en mi mente para visualizar el pasado que alguna vez fue perfecto, adornado con un hermoso aroma a libertad, un dulce sentido de amor, una escalofriante brisa de inocencia que acompañaban aquellos hermosos retazos de mi memoria provocando que se posase sobre mi pómulo una gruesa lágrima de nostalgia.

Sólo eso me quedaba, recuerdos, vagos trozos de mi vida que por un giro inesperado fue a parar a un desván, a un pozo sin fondo dónde tuve la clave para salir alguna vez pero no lo hice cuando tuve oportunidad, no tuve la suficiente valentía de alejarme de los placeres culposos que ofrece la humanidad.

La compañía ciega que yo misma me hacía creer estaba justo a mi lado, una vieja foto que aunada a mis fríos pensamientos me daban una impresión de extraño masoquismo al volver a sentir aquellas emociones de amor ahora ausentes en mi mundo que me daban sentimientos de lástima a mi propia persona al ver en lo que me convertí por dejar a un lado las cosas mas importantes de la vida en cuánto a valores se refiere.

Mirando las cosas por el supuesto lado bueno, aquellos sentimientos que nos hacen sufrir habían desaparecido en mi, como el rencor, el miedo, la osadía, la avaricia, entre tantos otros ya no formaban parte de mi. Quizás era por que ellos mismos me hicieron sucumbir en el mundo real y entrar a este cementerio de almas en el que vivo.

En un cerrar y abrir de ojos visualicé mis últimos respiros antes de marchar de lo material, realmente el paso de una vida a otra no es la gran cosa cuando has hecho las cosas bien, y luchaste por lo que quisiste hasta conseguirlo y así vivir plenamente sin riesgos morales, pero este caso no es el mío. Dicen que cada quién obtiene lo que se merece y estoy de acuerdo con ello, hice daño a muchas personas y creo que las enfermedades están hechas para pagar todo el sufrimiento causado.

Mi corazón se encontraba marchito, pagué con lágrimas de sangre todo lo que hice y al mirarme en el espejo no sólo mi interior estaba deshecho, la belleza que un día creí que tendría eternamente había desaparecido de un momento a otro. No me hallaba entre esas inmensas ojeras pues siempre habría sido perfecta, mi cuerpo estaba desgastado por completo, ya no conservaba la misma figura esbelta y hermosa que todos admiraban, en su lugar había una delgada capa de piel de un color carne muy pálido con tonos de gris cubriendo mis huesos, con muchas marcas y moretones dejados por las jeringas.

Pensé que aquel espejo del hospital me mentía pero quise por primera vez salir de aquella habitación y tal vez encontrar algo diferente para hacer pero al escapar, no era el hospital al que entré una vez hace tantos años, me encontraba saliendo de la morgue, dejando mi cuerpo frío en aquella cama de metal al designio de otro humano.

Caminé sin rumbo por largo tiempo intentando entender aquel fragmento, veía personas pero ya al reaccionar que estaba muerta supe que nadie me vería… esperaba con resignación la entrada al supuesto infierno donde serian cobradas mis maldades y tal vez podría encontrar mi paz.