martes, 21 de septiembre de 2010

El asesinato


¡Inaceptable! ¡Soy cómplice!

¿Qué hago?

¿Escondo todo esto?

¿Cómo limpio tanta sangre?

Debo usar mucha lejía para ocultar el olor.

El dilema de las bolsas… ¿grandes o pequeñas?

Mejor pequeñas, así no llamaré tanto la atención.

Tengo que mantener la calma y frialdad como al momento en que cometiste el asesinato.

¡Oye! ¡No te quedes ahí parado!

¡Ven y ayúdame!

Tu también eres parte de esto.

¿Asombrado?

No hay tiempo para sorpresas propias.

¡Ya está muerto, lo has matado!

Trae algo potente, hay que picarlo en trozos.

Por una parte, me alegro de que haya muerto.

Al menos, ya no sufriré mas.

Y… ¿si lo quemamos?

Quedarán menos restos y será mas fácil olvidarlo.

¿O lo enterramos?

Así no quedará ningún indicio

Pero…ningún crimen es perfecto, siempre habrá alguien que me pregunte por el.

Bueno, no hay que demorarse.

El olor a cadáver empieza a concentrarse.

Encárgate del cuerpo, después de todo, tu eres el principal responsable.

Yo limpiaré todo esto para que no queden rastros.

Cuando regreses de esconderlo ya todo habrá acabado, podrás irte y yo te dejaré libre sin llantos.

Sin dolor alguno por verte partir.

Maravillosamente ya no formarás parte de mi.

Cuando lo hayas desaparecido habré olvidado todo.

Habré cerrado mis heridas y no rogaré mas tu cariño.

Pero lo que me preocupa es que muchos lo extrañarán y sospecharán sobre el delito cometido.

Y yo recordaré lo hermoso que era y como nuestra situación con tu desprecio lo mataron.

Su calor frotante cuando se desangraba lenta y dolorosamente por tu traición.

Y como latía ilusionado al tus mentiras darle emoción.

Muchos tendrán la duda de su desaparición después del amor que te entregó.

Fuiste tú quien lo asesinó, junto con el falso amor que tu cinismo le proporcionó.

Perdón

Perdóname por cosas que pensé

Cuando respiré y no debí

Cuando al intentar correr me caí


Perdóname por cuando mi corazón latió y no querías

Por pedirte amor cuando no tenías

Por ser tan poco

Por no estar a tu talla

Por no ser tu oro


Perdóname por no ser lo que quisiste

Por ir detrás de ti cuando te fuiste

Por todo lo que hice

Por cuando debía llorar y no quise


Perdóname por lo que nunca pude hacer

Por llegarte a querer

Por anhelar crecer

Por amargar tu ayer


Perdóname por tomar tu mano

Por no ser digna de ti

Por buscar tus brazos

Por querer vivir


Perdóname por sonreír

Por escribir

Por querer sentir la lluvia sobre mi piel

Por amarte cada amanecer

El juicio


Hoy dejo todo.

Hoy solo importo yo.

Hoy quiero preocuparme por lo que seré, en vez de lamentar lo que fui.

Hoy quiero ser yo al natural sin fingir.

Hoy me verán como soy y no como lo que querían ver.

Hoy comprobarán que soy tierna e inocente.

Hoy les demostraré que esa de antes era mi coraza…

Para que no vieran lo frágil que puedo llegar a ser.

Sin miedos, mirarán mis ojos y mis pupilas demostrarán lo dulce que soy.

Ya me cansé de ser aquella que se ocultaba tras sus propios miedos.

Hoy hago una introspección en mi ser, para descubrir que la razón de mi manera de ser es la intolerancia a las pérdidas afectivas.

Hoy me miré al espejo y vi lo hermosa que es mi aura sin necesidad alguna de maquillarla.

¡Quiero darme la oportunidad de empezar de nuevo!

Hoy hice ese juicio tan esperado en mi vida, haciendo justicia conmigo misma.

Dando penas a:

-El asesinato de los valores.

-El secuestro del amor.

-El crimen contra mis sentimientos.

-La dictadura del dolor.

-La tortura al respeto.

-El suicidio del pudor.

-La ignorancia a la experiencia al cometer siempre el mismo error.

-La negligencia médica al mis ojos no poder mirar las realidades.

-El tráfico de sufrimiento.

-La violación a mi esencia.

-La estafa a mi identidad.

-La falsificación de sentimientos.

Todo esto aunado a la concepción de libertad a mi alma y a mi ingenuidad.

Pondré esto en práctica y tal vez no sea completamente feliz pero al menos seré yo.

Sonatas absurdas



Dulce es tu melodía

Rompe la tristeza de mi voz

Cada vez mas atractiva

Me lleva a la devoción


Sonido de cascabel

Mi realidad suele embellecer

Felicidad que me enloquece

Y se desvanece al amanecer


Hermosa sinfonía que sin esfuerzo me enamora

Eres el tóxico que en las noches me devora

Vamos, rompamos el silencio sin demora

Liberando este profundo amor que ahoga


Soy el éxtasis que tu canto alimenta

El sonido de tus gemidos aleja mis tormentas

Respiraciones a la par de una sonada

Y un frenesí que esta guerra nos arrebata.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Te cuidaré bien


Pondré una fina capa y hermosa capa alfombra de vidrios punzantes para que tus pies caminen elegantemente sobre ella y sientas el dolor que se posaba en mi cada vez que me pisoteabas.

Te haré una cómoda cama de filosos clavos para que al acostarte, tu espalda sufra como sufrió la mía con cada latigazo proveniente generosamente de tu parte.

Limpiaré tu piel con el químico más tóxico de mi almacén para que tenga el mismo aspecto que tiene ahora la mía.

Me volveré un poco caprichosa al cuidar tus lindos y mentirosos ojos, azules como el mar, conservarlos es lo que haré... Voy a cubrirlos con caliente y transparente cera, así podré verlos cuando quiera y tu sentirás el ardor que yo sentía al derramar lagrimas por ti.

Con hilo de oro coseré tus preciosos labios para que de tu boca no salgan mas insultos y te tragues tus palabras como yo lo hacía cuando me obligabas a callar.

El peor de los venenos rociaré en tus oídos para mantenerlos limpios y quemarlos por dentro tal como lo hacías con los míos al soltar tus amargas frases.

Con cautela sacaré tu corazón y lo colocaré en un frasco con gasolina para preservarlo intacto y tenerlo conmigo siempre, así sabrás lo que se siente si te roban el alma.

Con tensión eléctrica templaré tu suave cabello para mantenerlo hermoso como siempre y sientas en tu cabeza la amargura de pensar sobre el maltrato recibido.

Prometo tratarte lo mejor que pueda, ya que las experiencias me volvieron tu maestra.