
Pondré una fina capa y hermosa capa alfombra de vidrios punzantes para que tus pies caminen elegantemente sobre ella y sientas el dolor que se posaba en mi cada vez que me pisoteabas.
Te haré una cómoda cama de filosos clavos para que al acostarte, tu espalda sufra como sufrió la mía con cada latigazo proveniente generosamente de tu parte.
Limpiaré tu piel con el químico más tóxico de mi almacén para que tenga el mismo aspecto que tiene ahora la mía.
Me volveré un poco caprichosa al cuidar tus lindos y mentirosos ojos, azules como el mar, conservarlos es lo que haré... Voy a cubrirlos con caliente y transparente cera, así podré verlos cuando quiera y tu sentirás el ardor que yo sentía al derramar lagrimas por ti.
Con hilo de oro coseré tus preciosos labios para que de tu boca no salgan mas insultos y te tragues tus palabras como yo lo hacía cuando me obligabas a callar.
El peor de los venenos rociaré en tus oídos para mantenerlos limpios y quemarlos por dentro tal como lo hacías con los míos al soltar tus amargas frases.
Con cautela sacaré tu corazón y lo colocaré en un frasco con gasolina para preservarlo intacto y tenerlo conmigo siempre, así sabrás lo que se siente si te roban el alma.
Con tensión eléctrica templaré tu suave cabello para mantenerlo hermoso como siempre y sientas en tu cabeza la amargura de pensar sobre el maltrato recibido.
Prometo tratarte lo mejor que pueda, ya que las experiencias me volvieron tu maestra.
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