
¡Inaceptable! ¡Soy cómplice!
¿Qué hago?
¿Escondo todo esto?
¿Cómo limpio tanta sangre?
Debo usar mucha lejía para ocultar el olor.
El dilema de las bolsas… ¿grandes o pequeñas?
Mejor pequeñas, así no llamaré tanto la atención.
Tengo que mantener la calma y frialdad como al momento en que cometiste el asesinato.
¡Oye! ¡No te quedes ahí parado!
¡Ven y ayúdame!
Tu también eres parte de esto.
¿Asombrado?
No hay tiempo para sorpresas propias.
¡Ya está muerto, lo has matado!
Trae algo potente, hay que picarlo en trozos.
Por una parte, me alegro de que haya muerto.
Al menos, ya no sufriré mas.
Y… ¿si lo quemamos?
Quedarán menos restos y será mas fácil olvidarlo.
¿O lo enterramos?
Así no quedará ningún indicio
Pero…ningún crimen es perfecto, siempre habrá alguien que me pregunte por el.
Bueno, no hay que demorarse.
El olor a cadáver empieza a concentrarse.
Encárgate del cuerpo, después de todo, tu eres el principal responsable.
Yo limpiaré todo esto para que no queden rastros.
Cuando regreses de esconderlo ya todo habrá acabado, podrás irte y yo te dejaré libre sin llantos.
Sin dolor alguno por verte partir.
Maravillosamente ya no formarás parte de mi.
Cuando lo hayas desaparecido habré olvidado todo.
Habré cerrado mis heridas y no rogaré mas tu cariño.
Pero lo que me preocupa es que muchos lo extrañarán y sospecharán sobre el delito cometido.
Y yo recordaré lo hermoso que era y como nuestra situación con tu desprecio lo mataron.
Su calor frotante cuando se desangraba lenta y dolorosamente por tu traición.
Y como latía ilusionado al tus mentiras darle emoción.
Muchos tendrán la duda de su desaparición después del amor que te entregó.
Fuiste tú quien lo asesinó, junto con el falso amor que tu cinismo le proporcionó.
hola, gracias por tu comentario mira supongo que en realidad vieja no estoy (tengo 22) pero sí estoy hastíada y aburrida, y aún a la edad que tengo me enfrasco en dramas pajúos. lamento informarte que uno sigue enfrascándose en mariqueras aún de adulto, lo único que cambia es la temática.
ResponderEliminarNo puedo darte secretos para no ser amargada (sería la mayor de las ironías) pero sí te puedo a decir que no deberías alejarte de la gente por miedo a ser herida, al final de alguna u otra manera la vida per se tiene acumulada su dosis de daño. Quizás sería más productivo evaluar las opciones antes de desbocarse por alguien, pero aún si lo haces eventualmente te arrepientes más de no haber vivido ciertas cosas que de llevarte un tremendo golpe.
Saludos, ana